21 octubre 2015

La Calzada Romana y el Whatsapp

Mientras trataban el mareo, salí a la calle. La habitación no daba más de sí.
Me encontré al paisano y me contó que hacía ya 15 años que había tenido un infarto, y que tomaba 8 pastillas diarias. Un hombre mayor al que la vida no le había tratado excesivamente mal.
Me contó tambien que la otoñada venía buena si seguía lloviendo, y que el campo se estaba poniendo bueno para el "ganao".
- Por las mañanas me doy una vuelta por la huerta hasta que vengo a comer. Y después a la partida del bar. Es lo que queda, amigo. Los pueblos se quedan sin gente....-
También me confesó que se tomaba dos vasos de vino en cada comida.
-Si es tinto mejor, me dijo el cardiólogo-
Mientras le escuchaba me dí cuenta que estábamos sobre lo que fue en su día la Calzada Romana de La Plata y le imaginé vestido de aquella guisa. Con lanza y escudo, alzando el brazo para ofrecerme una copa de tinto.
Es lo que tiene la imaginación.
Cuando salió el enfermero le ví hablando con una mujer también mayor que le dijo,
-Ya ve usted. Aquí, whasapeando...-
Y se quedó tan ancha.....

29 agosto 2014

A ver.... breiko, breiko.

Hace muchos años que trabajo en esto del transporte sanitario, y todavía recuerdo la primera vez que le vi.
Éramos de empresas distintas. Él pertenecía a ambulancias salmantinas y yo era del virgen del castañar, aunque la relación siempre fue cordial, más que eso, fue una buena relación. Y cuando tenía algún servicio a Béjar comía conmigo en casa de mi hermano, un comedor universitario que tiene precios acomodados, de esos donde acuden los estudiantes y viudos solitarios.
Siempre me gustaron sus insignias, unas del SAMUR, otras de jornadas de emergencias, muñecos colgados del chaleco, la emisora de banda ciudadana que siempre tenía en la ambulancia... aunque su aspecto bonachón, la gorra desteñida y su sempiterna barba es lo que más le caracteriza.
Cuando le conocí trabajaba también en una discoteca de Peñaranda de Bracamonte, de donde es él. Por la noche de camarero y por el día de conductor. Eran otros tiempos...
Hoy 28 de septiembre es su cumpleaños (65), me enteré esta mañana cuando el facebook de EMERSAN dio la noticia. Hace días me había dicho que la jubilación estaba por llegar y charlamos amigablemente de los años que habíamos pasado juntos. Exactamente 23. 
No quiere irse ni con agua caliente, por más que le hayamos convencido de lo contrario. Sé que se va obligado, tanto por la edad como por los achaques que últimamente le tenían renqueando.
Me dijo cosas que me emocionaron. Cosas que quedarán entre los dos como quedaron las confesiones que durante lustros nos hicimos. 
Y los dos hemos visto irse algunos compañeros en un recuerdo amargo, de personas que apreciábamos y que ya no están entre nosotros... pero eso ya no tiene remedio. 
El domingo será su última guardia. Le dije que cuando llegara la hora de la jubilación tendríamos que celebrarlo, más que nada por pasar un buen rato. Sólo espero que lo cumpla.
Fue un buen compañero, aunque por encima de eso, una gran persona.
Disfruta Aurelio, muchos te echaremos de menos.

29 julio 2014

Decíamos ayer..... después de casi dos años

Decíamos ayer... 
Con esta frase comenzó Fray Luis de León, Agustino del Siglo XVI, después de cinco años de encierro en la cárcel por la Inquisición. Y la verdad, no es que la Santa Inquisición a mí me hubiera encerrado durante estos casi dos años (que con ganas se han quedado) sino que ha sido por voluntad propia de aquel que, retirándose a su celda, promete retiro espiritual (que no carnal) para poner en orden ideas y, a veces, contradicciones.
Y la verdad es que han pasado muchos días desde entonces. Unos, que si El Calvo del 112 no escribe en el blog por vaguería y otros que, sabiendo de mis locuras dicen que estoy de "capa caída".
Pero es que el otro día en la guardia se me acerca una médico nueva y me dice que antes de venir a la base a currar ¿? encontró por casualidad este blog en el cual le sorprendió el punto de anormalidad de un conductor metido a técnico, que escribía sobre lo que le pasaba (literalmente o no) en las guardias....Y me tocó la fibra sensible.
Ana, que así se llama la médico, o quizá no, me dice que le gustaron las historias de los que día a día ponen su pellejo en las manos de un tío con cara de pirata, barrigón (como todos los conductores) más calvo de el culo de un mono... aunque sincero, paciente, leal y un poco "protestón". (juraré siempre que esto no lo ha dicho ella, sino que es de cosecha propia).
Y ahora me encuentro como antes, delante del ordenador intentando que los de "arriba" no se enfaden demasiado con las historias que cuento (reales o no) de las cosas que nos pasan en las guardias (ficticias o no). Y la prometí que el primer post sería para enfadarme de una manera enérgica por la "normalidad de lo anormal" de la sociedad ante la muerte.
Encontramos hace unos días una persona ahogada de la cual nada se pudo hacer por su vida. El río, saltando de manera ruidosa por la presa, no hizo sino ser testigo del fallecimiento de un hombre medianamente joven. Los ciudadanos, de manera tremendamente "normal", seguían con sus quehaceres, tomando el sol, jugando a la pelota o merendando. No me lo podía creer. Allí estábamos los demás, mojados hasta los calzoncillos, mientras los niños comían el bocadillo de nocilla o choped. 
Se me quisieron saltar las lágrimas, más de pena por ellos que por el hombre que hundía sus tobillos en el agua. No me podía creer que, después de ver la muerte de una persona, alguien con dos dedos de frente se pudiera bañar en el mismo agua, tomar el sol a pierna suelta a escasos dos metros o probar esa cervecita fresca de la nevera azul cointra.
Llegué a la base hastiado de una sociedad que seguramente no tenga culpa de su actitud. Pero seguramente hace unos años el río se hubiera vuelto negro de luto y los pájaros hubieran dejado de cantar. 
Seré antiguo, pero hay cosas que no entiendo....

15 septiembre 2012

Candelario está de luto

Sé que cuando íbamos de camino, el silencio que se apoderaba de nosotros escondía en nuestro pensamiento la figura de alguien, un compañero, que le gusta esto de las motos.  Esta mañana se lo confesó Miguel Ángel a Choto.
Y desde el inicio las noticias no eran nada halagüeñas, presagiaban que la cosa pintaba mal y que las esperanzas eran pocas. El tiempo se hizo eterno hasta la llegada, pese a que la distancia de 12 kilómetros se puede recorrer en pocos minutos. La ambulancia iba sorteando las curvas del Beni, y la tensión se mezclaba con un punto de adrenalina de esas que te llevan con la goma tensa. Llegamos tarde, pero aunque hubiéramos estado allí mismo, no era posible nada, era inviable.Le dije a Juanma que yo le conocía y que él también, aunque no recordaba de qué.
Me despertó Mariano (corito) el conductor del soporte vital básico, del letargo en el que me había sumido. Una llamada suya que ojalá no me hubiera hecho nunca, me obligó a darle la peor de las noticias. ¡Joder Mariano, por qué me llamaste!, lo siento de veras, un amigo tuyo se dejó la vida en la carretera. Una fatalidad dió al traste con los sueños de un chaval que se había casado hacía unos meses, a esa boda en la cual estuviste. Contigo hemos llorado todos, porque notamos tu amistad verdadera con él.
Candelario está de luto, todos sentimos la pérdida como tú, porque las lágrimas que os ví echar ayer a Cristina y a tí, llegaron hasta lo más profundo.
Lo siento.

 http://www.elcorreodebejar.com/2012/09/accidentemotovacasangusin.html

12 septiembre 2012

Vuelta de vacaciones


Pasé las vacaciones de verano como si nada. A veces pienso que no debería decirlo, mucha gente ni siquiera las puede tener debido a la falta de trabajo. Y regreso con las noticias que la inestabilidad que se ha acomodado en este país puede llegar también al transporte de emergencia de Castilla y León. De momento no hay recortes, pero se intuyen movimientos nada halagüeños, por más que muchos se empeñen en decir que no. Nosotros como trabajadores de empresa privada mal, porque dependemos de una concesión que presta servicios y eso nos sitúa en un filo cortante por el cual no puedes deslizarte, pero los mal llamados funcionarios lo pasan peor. Como en política, el que se mueve no sale en la foto. Les quitan la paga de Navidad, no les pagan los incentivos prometidos del año 2011, y ellos, como siempre calladitos. es como si nadie se atreviera a hablar por miedo a represalias. ¡Dónde vamos a llegar!

Fué una guardia movidita. Salimos de la base a eso de las 11 de la mañana y no volvimos hasta casi las 9 de la noche. Son cosas que tiene la base "rural": sales cuando suena el teléfono y regresas cuando te dejan. 
Una abuelita que se santiguó cuando salimos del pueblo, un accidente de tráfico y una intoxicación. La intoxicación se ganó un lavado de estómago, el paciente del accidente de tráfico un viaje en colchón de vacío hasta el Hospital y la abuelita, ¡ay! la abuelita. La enfermera la preguntó que si era católica o porque tenía miedo del conductor... 
¡Menos mal que dijo que era por lo primero!. 
Creo que no volveré a verla... afortunadamente para ella se santiguó...

19 diciembre 2011

Dani

La pasada guardia estuvimos en Barco de Ávila. Hacía tiempo que no sabía nada de Dani, uno de los conductores del soporte que ha pasado un calvario con una jodida enfermedad que le ha hecho pasar una temporada en el dique seco, es decir de baja laboral. Le ví con un aspecto muy bueno y sobre todo con el ánimo que siempre ha tenido, un torrente de vitalidad. Y me dijo que de momento todo había pasado que le queda una cicatriz de 50 centímetros que le cruza toda la tripa y que el camino ha sido largo y duro, pero ya pasó. A la vuelta para Béjar fuí pensando en las cosas que me dijo. Cosas coherentes: ilusión, ganas de trabajar, sueños de futuro, raíces nuevas... una vida nueva después de haber pasado por lo peor... Gracias por todo Dani, gracias por seguir, gracias por mirar por los demás. Y es que muchas veces no nos paramos a pensar que la vida está hecha de momentos, de historias cortas que nos va cambiando la perspectiva, de ilusión por aquello que deseas conseguir. Mi deseo de este nuevo año para tí ya lo sabes, no te lo dije pero seguramente lo adivines...
El frío es intenso, los días están siendo poco amables...
Ayer al llegar a Guijuelo le dije a Tito que el paciente tenía mala vela. Y la verdad es que después de tantos años, algo seguramente hayamos aprendido.
Al menos a saber si las personas están malitas o no...

24 noviembre 2011

Hola de nuevo

Hacía tiempo que no me pasaba por aquí. No es que no me apetezca, ni siquiera que me haya aburrido de mantener ese estado de semi-abatimiento a la hora de escribir las historias que nos pasan durante la guardia.

Y tampoco que nadie me haya dicho que es mejor dejarlo, que muchas veces transito por esa línea delgada que permite decir lo justo sin temor a ser “cazado” (que cazadores hay, y muchos).

Más si cabe, siento la necesidad muchas veces de poner más historias de las que realmente salen de mi imaginación, poniendo de manifiesto que no todo en esta vida es de color de rosa, sino más bien una “dura vida” como la he titulado en mi blog. Y por ello, nada más que por ello, por esa necesidad de contar lo que se me pasa por la cabeza, es por lo que retomo un artículo nuevo. No os penséis que voy a ser puntual a esta cita, ni siquiera que mi perseverancia sea la norma a partir de ahora, sólo que alguien esta tarde desde Zamora me recordó que sigue entrando en mi blog para ver qué he escrito, y me ha picado el orgullo de contribuir de una manera u otra a que mis amigos sonrían, recuerden, sueñen…

Y hoy decía el paciente que había llegado de milagro al Centro de Salud, que al levantarse sentía como un “ahogo” que llevaba ya unos días padeciendo, pero que se había acentuado hoy.

Al conectar el monitor y seleccionar la edad del paciente, le puse sin temor a equivocarme unos 78 años. ¡qué ingenuo soy a veces! .

- -¡Tengo 89 años!.

Le miré a los ojos y recordé alguien familiar, el mismo ahogo, la misma sensación de falta de aire, la misma piel de haber estado bajo el sol. Me dí la vuelta y salí del consultorio. Todavía le recuerdo, todavía le hecho de menos….

13 octubre 2011

La PDA y la vacuna de mi madre

Pasó el día sin pena ni gloria.
Hace días que arrastro un moqueo de esos de primeros de Otoño, que te hace tirar de pañuelo cada dos por tres. Y me estoy pensando en vacunar contra la gripe este año, después de muchos años sin hacerlo. No es que no crea en ello, sino simplemente que cuando me vacunaba no pasaba nada y cuando no lo hacía, pues que tampoco. Así que como dice mi madre ayer que la pregunté, ¿Has cogido día para vacunarte?. Me dijo: Mira, lo hice hace unos años y desde entonces ando yo poco buena.... Pues eso que yo tampoco, por si acaso.....

Salimos a un aviso por la tarde de esos que parece que no tiene nada, pero que no gusta. Decía la señora que notaba una angustia así de esas, que según iba de paseo se encontraba mal y que sería lo de siempre... Afortunadamente se pasó con medicación, y se ganó un viaje a Salamanca para controlar el origen de esa "angustia" o "un no sé qué". Para allá la llevaron Sergio y Álvaro, los compañeros del Soporte que cuando los ves entrar parecen dos armarios roperos....
Y Javier nuestro enfermero que anda a lo suyo... Y lo suyo es no querer asumir que la tecnología sirve para muchas cosas. Andaba haciendo en una hoja de papel cuadritos como para apuntar cosas. Y yo, ¡ay de mí! le dije que eso era mejor hacer una hoja de cálculo y me miró con cara de seguir la conversación que tuvimos sobre Rubalcaba por la mañana. Con la carita esa que pone él de vez en cuando me dijo: Lo mejor es la PDA. Me quedé un poco pensativo y arrancó con la sorna que él tiene.
Pues eso... Papel De Apuntar.
Sin comentarios...