06 septiembre 2026

Las pastillas


A veces no nos damos cuenta de que la comunicación con los pacientes en una emergencia es fundamental. Muchas veces no nos paramos a pensar que tienen su vida, sus problemas, sus inquietudes... mucho más allá de lo que realmente les pasa o por lo que nos han llamado. Y llegamos, en la mayoría de los casos, pensando más en el motivo del aviso que en lo realmente importante. Es solo una reflexión... Pero no pude por menos que pensar en lo que decía al principio hace unos días: la comunicación con el paciente y los familiares. 

Cuando llegamos, el mareo se le estaba pasando. Y logramos entablar conversación con la persona que le cuidaba tras preguntar el motivo de la llamada. Cuando le preguntamos qué pastillas tomaba o qué patologías tenía subió a casa a buscarlas.

- Mire, necesitamos saber las pastillas que toma. ¿Puede traerlas?

- Sí claro, me acerco a la casa. Es aquí mismo.

No tardó más de cinco minutos mientras se tomaban las constantes del paciente. Y ví entre los cristales de la ambulancia que había llegado.

- Traigo sus pastillas, aquí las tengo.

Cuando me alargó la caja no pude por menos que pensar lo importante que es la comunicación con los pacientes y los familiares. No sólo lo que decimos, sino cómo lo decimos. En este caso el "tráigame las pastillas que toma" se tornó en la caja de la foto. 

- Mire, por la mañana la marrón, en la comida la efervescente y la otra, y en la cena una para dormir...

Sonreí pensando que, realmente, era lo que le habíamos pedido. 

09 julio 2026

El mono y la mona

 
Llevo tantos años que me estoy haciendo viejo en la base. Son ya más de 35 sin otro oficio que más me guste, bueno alguno sí, pero eso es otro cantar.

Hoy tengo de compañeros de guardia a Pedro (técnico), un mangurrino que llegó hace unos meses para incorporarse al quinto turno de guardia. Es majo, con un toque de humor negro y con segundas intenciones que me hacen mucha gracia. He de decir que me ha sacado una sonrisa más de una vez y que me da vidilla durante la guardia. Duerme cuando puede, todo lo que le dejo, porque sus andanzas con el balonmano le traen en temporada un poco ajetreado.

Y tengo también a Andrea, una enfermera con mucha guasa, jurdana ella, como mi familia, que me recuerda siempre que la veo a mis abuelos maternos que, con una caballería y aperos de calderero, recorrían Las Hurdes arreglando "cacharros" (cazuelas, sartenes....). Tiene una sonrisa franca que más quisiera mucha gente. No sé si es que me cae bien por jurdana o porque tiene la ilusión de los 27 años. Ya le he dicho que la fiebre se pasa y que habrá días que le toque llorar, como a todos. Hoy es su último día, aunque volverá, seguro. Todos vuelven...

Y viene todo esto a colación porque estábamos hablando en la cena de los años que nos separan. Uno que ya va entrado en años, y en carnes, se vio reflejado en ambos. 34 y 27 años. Podríamos ser tus hijos, dijeron, y me entró esa nostalgia que tiene uno ya con casi 57. Y les miré sabiendo que podrían serlo, que los años se han pasado muy rápido y que ya va quedando poco para dejar todo esto. Aún así seguiré dando guerra.

Cuando me puse al ordenador para acabar unas cosas que tenía que hacer, el ratón no iba. Sabía que lo había dejado encendido, aún así le día la vuelta para ver qué le pasaba. Y me encontré con esta pegatina de la foto. Estaban tras la puerta, calladitos, para ver mi reacción. Riéndose por lo bajini....

Gracias

¿Pero no se come en esta casa?, ¡o qué!

06 julio 2026

Hoy, mundial de fútbol


A veces nos reunimos las tres bases de emergencias para situaciones especiales. Un cumpleaños, alguna festividad... Hoy tocó el mundial de fútbol 2026.

Y he de reconocer que no soy mucho del deporte rey, pero me gusta verlo en eventos de trascendencia. La eurocopa, el mundial, una final europea...

Los dos soportes y la UME nos juntamos (con merienda de por medio) ante la televisión para ver el España-Portugal de este mundial 2026. 

Y aprovecho el descanso para colgar algo en este olvidado blog. Aunque he de reconocer que viene bien de vez en cuando dejar de trastear con el móvil y sentarme a escribir ante el ordenador. Y por otra parte también alegro a Florito la tarde. De momento el 0-0 del descanso no sirve. Veremos en qué acaba esta tarde bochornosa de verano con 35 grados en la calle. No se ve un alma...

23,30h.  Acaba el partido ganando España 0-1

Todos desaparecen, empieza la noche. Sólo quedan 9 horas de guardia. 

17 marzo 2026

Calcetines

Las 24 horas de guardia dan para mucho. Poner en orden las ideas, los correos pendientes, las fotografías que debes eliminar... y otras veces dan para encontrar en el teléfono curiosidades que no se deben mostrar en público. 

Andaba yo viendo una serie de televisión y me encontré con los calcetines. Aunque no voy a decir de quienes son, he de reconocer que no es extraño encontrar entre los moradores de la base a más de uno (o una) que muestra sus partes podales o pédicas entre la trama del calcetín. Suele relacionarse con prendas de uso exclusivo de la guardia, aunque no por ello debería aceptarse por norma lo que se considera decencia, aseo o compostura.

Léase el artículo como un guiño en tono jocoso. Por supuesto este que escribe también posee alguna pieza de esas.